Nutrición en el cultivo de arándano y su influencia en la calidad de la fruta

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El arándano se ha convertido, a lo largo de la última década, en una de las frutas más codiciadas del mundo. Y es que datos de organizaciones vinculadas a su producción y exportación dan cuenta del incremento en su consumo y la valoración que recibe en mercados internacionales.

Tal furor se debe, en gran medida, a las propiedades que esta fruta posee, por lo que la demanda de un producto fresco, con mejor sabor, más firme se han convertido en los aspectos más desafiantes de su cosecha.

En ese sentido, la planificación que antecede al establecimiento del cultivo se hace vital, pues es aquí dónde parten los aspectos esenciales que eventualmente arrojarán resultados favorables o adversos. Dentro de ese renglón se puede mencionar la preparación del suelo, elección de la variedad e instalación del sistema de riego por nombrar algunas. Una vez definido esto y establecido el cultivo se procede a la elaboración de planes nutricionales.

¿Pero cuáles son los factores a considerar en la elaboración de programas nutricionales para obtener arándanos de calidad? Sobre este particular hablará el Dr. Juan Hirzel durante su participación en la segunda edición de seminarios internacionales que ofrecerá nuestra organización Blueberries Consulting en la ciudad de Madrid, España este próximo 30 de octubre.

El evento, que se desarrollará en las instalaciones del Hotel Meliá Avenida América, será propicio para que el ingeniero agrónomo exponga algunos casos prácticos sobre programas de nutrición, así como también relaciones entre nutrientes y calidad del arándano.

La intervención del señor Hirzel es, por mucho, pertinente, pues posee amplios conocimientos en la materia. Es egresado de la Universidad de Talca además cuenta con un Máster en Ciencias en Fertilidad de Suelos y Nutrición de Plantas de la Universidad de Concepción.

Asimismo, el especialista chileno cuenta con un Doctorado en Ciencias en Tecnología Agroambiental de la Universidad Politécnica de Madrid.

También destaca su colaboración en proyectos de investigación para el desarrollo de metodologías para manejo sectorizado de huertos, aplicación de técnicas de análisis de imágenes multiespectrales para optimizar cosechas, dada su especialidad en fertilidad de suelos.

Últimos planteamientos

De acuerdo a algunos investigadores, en Chile no existe un programa de fertilización certero que permita comprender con precisión la cantidad de nutrientes que se necesitan para que se den cultivos de arándanos de una determinada calidad.

Tal situación, explican, ha sido contrarrestada por los mismos agricultores, quienes de manera independiente han tenido que seguir pautas referenciales sobre la cosecha de estos berries, y aún así obtener una fruta con sello de exportación.

Citado por el diario El Mercurio, el doctor Juan Hirzel sugiere que, en la medida de lo posible, cada productor sea capaz de avanzar hacia un sistema de autosuficiencia, que le permita contar con sus propias mediciones y datos. La idea, dice, es que con esto conozca mejor las necesidades de su campo y, a la vez pueda proyectar de mejor forma su negocio de cara al futuro.

Para el experto, lo ideal es llevar a cabo un análisis pormenorizado del suelo en el que se va a cultivar. Sin embargo, reconoce que en algunos casos se hace un poco cuesta arriba por las complejidades propias de algunos elementos, como es el caso del nitrógeno.

Frente a ese escenario, Hirzel añade que lo ideal es elaborar estudios que impliquen la incubación de muestras de suelo, para lo cual sería necesario la simulación de las condiciones ambientales que se dan en los huertos (humedad y temperatura).

“Para llevar a cabo este procedimiento, se necesita que las muestras sean incubadas por cuatro semanas a 25°C y al 80% de la capacidad máxima de acumulación de humedad, lo que a su vez permitirá que la biomasa trabaje al máximo y entregue datos más certeros acerca del potencial de entrega de nitrógeno”, detalla el doctor Juan Hirzel.

El experto insiste en que si se quiere saber cuáles son las necesidades nutricionales del arándano, es importante entonces analizar la fruta en sí. Admite que con esta fruta no es fácil realizar estas pruebas porque no se puede hacer en cualquier momento, ya que dependiendo de la semana de la cosecha, los índices varían,

Menciona que hay algunos índices que interesan más debido a que están más asociados a la calidad de la fruta. Estos son las relaciones nitrógeno-potasio y nitrógeno-calcio.