Las claves para establecer un huerto de arándanos en el sur de Chile

Para establecer un huerto frutal lo primero que hay que considerar es realizar un estudio del predio. A través de un mapeo podremos identificar detalladamente el tipo de suelo (lo que permitirá además analizar si el establecimiento del huerto será optimo para el proyecto que queremos realizar), con esto se podrán corregir los factores limitantes y definir el diseño del riego que queremos implementar.

Hay que definir qué variedad es productiva en la zona, actualmente las variedades que se buscan son las que produzcan fruta de buen calibre, firmes, y de larga postcosecha, que permitan llegar en buenas condiciones a destino. Tanto en la Zona Central como en la Zona Sur, las plantaciones nuevas utilizan variedades provenientes del vivero “FALL CREEK”.

Actualmente los huertos que se están plantando utilizan las siguientes variedades: Top Shelf, Cargo, Blue Ribbon, Legacy y Last Call. Los huertos más antiguos se componen por: Duke y Legacy.

EN EL PREDIO

Antes de comenzar la plantación se debe trabajar la tierra, para ello se requiere subsolar el suelo, las opciones recomendables son las que des compactan el suelo a una profundidad de 0,8 a 1 metro, las cuales son: Excavadora con garra y Bulldozer.

No es recomendable utilizar el subsolador conocido como “JYMPA”, ya que no profundiza de manera adecuada, un ejemplo de esto es que ante la presencia de un obstáculo sus garras se elevan, perdiendo el objetivo de una Buena preparación de suelo.

A continuación, se debe determinar el marco de plantación, generalmente este se define en 3 x 1 metros o 3 x 0,8 metros. Por lo tanto, por hectárea hay que considerar que el requerimiento estará en el rango de 3.333 a 4.167 plantas de arándanos. Siempre es conveniente hacer camellones en el momento de definir la plantación, sobre todo en suelos marginales, con esta labor entregaremos mayor profundidad de suelo a la zona radicular.

En zonas de alta pluviometría, los camellones permiten dar condiciones de mayor drenaje, evitando por ejemplo anoxia radicular. Con esta consideración evitamos que las plantas se encuentren bajo condiciones de estrés, disminuyendo la exposición a plagas y enfermedades. Con respecto al riego hay que considerar dos líneas de riego con goteros auto compensados de 1,6 litros / hora.

Nunca se debe plantar sin tener el sistema de riego instalado y funcionando. Para determinar la frecuencia y duración del riego, hay que realizar calicatas (una vez por semana), definiendo la humedad adecuada para el Arándano.

Actualmente la tecnología a ayudado al productor para determinar la humedad de suelo, a través de la instalación de sondas de Capacitancia (FDR). Incluso hay empresas que ofrecen la tecnología que permite monitorear la humedad del suelo y activar remotamente los equipos de riego.

En el momento de la plantación de un huerto de arándanos convencional, es recomendable incorporar al hoyo de plantación un insecticida granular con fertilizantes de liberación lenta, que permitan proteger a la planta de plagas y nutrirla en la primera etapa de su desarrollo. Se sugiere que la instrucción de plantación indique la apertura de la raíz, como también dejar la raíz bien posicionada (erecta) en el espacio que se determine establecer y finalmente considerar que la corona debe quedar a nivel de suelo, porque si no puede generar pudrición de corona si queda a mayor profundidad, y si la corona queda sobre el nivel de suelo se puede secar.

Es recomendable durante los tres primeros años de establecimiento del huerto mantener el suelo libre de material vegetal entre hilera, para evitar hospederos de plagas de suelo que puedan dañar el huerto en formación. Las plagas más importantes de esta zona son: Proeulia, Drosophila Suzukii, Burrito, Cabrito, Pololo, Chanchito Blanco. Es importante realizar un monitoreo de plagas que permita el control oportuno de estas plagas en sus estadios más susceptibles.

Con respecto a la poda de formación es clave durante los tres primeros años, ya que con esta labor generaremos plantas vigorosas y parejas. Se sugiere eliminar laterales débiles y flores durante los primeros 2 años del huerto.

El establecimiento del huerto debe ir acompañado a un programa de fertilización acorde al tamaño de la planta. Para lo cual se debe realizar un análisis de suelo y análisis foliar – Fruta una vez que el huerto comience en producción. Con respecto a la nutrición, para obtener una fruta de calidad es necesario tener un programa equilibrado donde podamos reponer lo consumido por la planta durante un año productivo y corregir deficiencias del suelo. Los nutrientes claves son el Nitrógeno, Potasio, Magnesio y Calcio. Es muy importante evitar el uso excesivo de nitrógeno como normalmente se realizaba. También considerar el uso de buenas fuentes de calcio para obtener fruta firme.

Es muy importante el uso de enraizante en los Flush radiculares, los cuales comienzan cuando hay presencia de raicillas blancas, que coincide con una temperatura de suelo aproximada de 12 grados. Esta condición ocurre en la zona sur entre fines de septiembre y primera quincena de octubre. El segundo Flush radicular, ocurre en poscosecha entre fines de febrero y principio de marzo. En los suelos del sur, el PH del suelo es ácido, siendo favorable para este frutal menor el rango de PH 5,5 – 5,8. En varias ocasiones el suelo puede ser extremadamente ácido, por lo que es necesario considerar Encalar.

También es importante ir monitoreando la saturación de aluminio del suelo, lo cual determina la disponibilidad de nutrientes para la planta como también puede afectar un óptimo desarrollo radicular. Otro factor relevante a considerar en este proyecto es que cuando el huerto comience su producción hay que asegurarla con un estrategia de polinización, utilizando atrayente de abejas en complemento con el uso de Bombus y Abejas. Generalmente se utiliza 1 colmena de Bombus por cada 2500 kilos de productividad, y 6 a 10 colmenas de abejas por hectáreas. Esto es fundamental por que la polinización de este frutal es entomófila. Con respecto a la cosecha, hay que considerar si es para el mercado fresco o IQF. Si es para cosecha en fresco se debe realizar de forma manual, si no se utiliza maquinaria especializada que la realice.

Para el mercado fresco, debemos buscar la mejor calidad de cosecha, la cual debe ser en el momento oportuno de madurez de la fruta, no debe ser muy verde como tampoco muy azul, es por lo anterior que se deben considerar varias cosechas en una misma planta. Se debe considerar que, en promedio en la zona sur, un cosechero promedio cosecha entre 50 a 80 kilos diarios. Durante esta labor, la fruta cosechada en el campo se debe mantener bajo sombra, para evitar su deshidratación, como también hay que mantener la fruta libre de polvo, para esto los caminos aledaños deben mantenerse húmedos para que esto no sea causa de rechazo en la empresa exportadora, finalmente la fruta debe ser enfriada lo antes posible para mantener la calidad y la condición de fruta.

Los mercados de exportación de Arándanos son principalmente China, Europa, Inglaterra y Estados Unidos. El más atractivo para Chile es el mercado Chino. Actualmente se exporta arándanos en formato Granel , Clamshelf y Punnet. Se estima que la inversión a un proyecto de esta envergadura se recupera aproximadamente entre el octavo y decimo año de plantación.