Felipe Riesco, subsecretario de Medio Ambiente:
“Lo primero es una buena implementación de la Ley REP”

2019 será un año en que la sostenibilidad de los procesos productivos y del conjunto de la economía chilena estarán en el ojo internacional, por lo que es también una oportunidad para transparentar nuestro liderazgo, como en el caso de iniciativas de economía circular que nuestro país desarrolla.

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Primero hay que decir que la economía circular es la economía del futuro, la única sostenible a largo plazo y en esa perspectiva se desarrollan estas iniciativas.

Este tipo de enfoque de la economía y los procesos productivos en general nos permite avanzar hacia el desarrollo sostenible, generando una mejora simultánea en lo ambiental, lo económico y lo social.

En el aspecto ambiental se logra una mayor eficiencia en el uso de los recursos, lo que implica una menor presión al medio ambiente en múltiples dimensiones. Sólo en materia de gases de efecto invernadero (GEI), se estiman reducciones de 33% en las emisiones a nivel global. En lo económico, este cambio de enfoque representaría ahorros de entre 3% y 4% del PIB, y en el ámbito social, significa crear múltiples nuevos empleos, formalizando y dignificando a su paso el trabajo de miles de recicladores de base a lo largo del país.

Chile está en una excelente posición para liderar este camino. Para lograrlo, desde el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) estamos trabajando en diversos ámbitos, con el objetivo de encaminarnos claramente en esta dirección.

Lo primero es avanzar hacia una exitosa implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Esta ley hace responsable a los productores de organizar y financiar la gestión de los residuos que generan sus productos, con el foco puesto en darles valor a través de la reutilización, el reciclaje, o la extracción de la energía contenida en ellos.

La Ley REP representa el principal instrumento para gatillar un rápido avance hacia la economía circular, generando incentivos directos para el crecimiento de la industria del reciclaje y para la mejora de los diseños de los productos que consumimos diariamente.

El packaging ha contribuido al desarrollo de la industria en Chile y el desafío actual es lograr que sea cada día más sustentable, que esté inserto en una economía circular y que deje la menor huella posible para las futuras generaciones.

Chile hoy figura en el penúltimo lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en materia de valorización de residuos. Podemos dar un salto y pasar a liderar el mundo de la economía circular. Desde el sector público nos estamos movilizando decididamente para ello. Es clave que el sector privado, la sociedad civil y la academia también apunten en la misma dirección.