En el Seminario de Lima, la industria peruana del arándano ratificó su voluntad de liderar el mercado mundial

En el Hotel & Convention Center Delfines, en Lima, Perú, la industria peruana del arándano mostró las ventajas comparativas que explican su veloz y consistente desarrollo de los últimos años y ratificó sus argumentos que la hacen solventar su voluntad de encabezar la exportación de arándanos y conseguir el liderato del comercio mundial de este fruto en el corto plazo.

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En un encuentro de mucha fraternidad entre productores y exportadores peruanos con sus pares chilenos, y de distintos países latinoamericanos, además de europeos y norteamericanos representantes de decenas de empresas de servicios y recibidoras en los mercados internacionales, el pasado 9 de mayo se realizó el XV Seminario Internacional de Blueberries, y quinto encuentro de este tipo que se realiza en Lima de manera consecutiva. En la ocasión se hizo un repaso a lo que han sido estos últimos años, desde los aislados emprendimientos que abarcaban unas cuantas decenas de hectáreas, a una industria peruana que actualmente tiene una extensión de casi 8 mil hectáreas plantadas, y que crece a un promedio de 1300 hectáreas por año, lo que la hace ser un fenómeno de crecimiento incomparable.

Según Miguel Bentín, productor y exportador de la agrícola Valle y Pampa, estos resultados se deben en parte a la temprana asociatividad del sector arandanero peruano en el organismo Proarándanos, fundado en 2014, y que cuenta con casi el 90% de representación de los productores peruanos. El empresario incluso hizo un llamado para que la totalidad de los empresarios peruanos se integren al organismo gremial. “Debiéramos ser como el Comité de Arándanos de Chile, eficientes y eficaces. Su estándar no parece de país sudamericano”, afirmó.

Entre las ventajas comparativas de la industria peruana, está el hecho que Perú cuenta con abundantes reservas de agua, que distribuyéndolas de manera más eficiente pueden cubrir las necesidades de todo el país sin mayores carencias. Por otro lado, está el hecho que el país goza de casi todos los microclimas del mundo, lo que lo hacen ser una región privilegiada para el desarrollo del cultivo agrícola y le permite a la industria del arándano extender la temporada del fruto en la extensión que estime conveniente, u orientarla a las ventanas más ventajosas.

La industria peruana ha crecido 110 veces en el último tiempo, desde las 70 hectáreas plantadas en 2012, a las 7855 hectáreas que abarca en la actualidad. El volumen de sus exportaciones se disparó desde las 1400 toneladas en 2012 a las 80 mil toneladas exportadas en la temporada 2018 / 2019.

Las bondades climáticas permiten que los períodos de desarrollo del cultivo en el Perú sean muy acelerados, lo cual favorece los inicios de producción, transformándolos en procesos veloces. En el contexto actual de la industria mundial, en que la genética es muy importante, esta cualidad permite realizar rápidos recambios, reaccionando ante nuevas variedades con mayor prontitud.

En el contexto del XV Seminario Internacional de Blueberries de Lima, Miguel Bentín transparentó que la industria peruana del arándano en la temporada 2018 / 2019, que contempla el período desde la semana 26 (tercera semana de junio 2018), hasta la semana 18 (casi a fines de abril 2019), exportó 80.000 toneladas de arándanos frescos a los distintos mercados internacionales, por un valor de USD 580 millones, lo que los hace ratificar de manera optimista la voluntad de convertirse en los primeros exportadores de arándanos del mundo en el corto plazo.