Argentina no quiere quedarse de brazos cruzados frente al auge de producción y exportación de arándanos que se manifiesta en América Latina desde hace algunas décadas. De hecho, en la nación ya se trabaja desde el Gobierno para hacerlo posible.

Durante la semana del mes de agosto, voceros del Comité Argentino de Arándanos (ABC) manifestaron su voluntad de realizar una serie de rondas de negocios internacionales, a fin de direccionar al país en una ruta comercial más sólida en entorno a los arándanos.

Los días 29 y 30 de agosto se llevará a cabo una reunión en la provincia de Entre Ríos, en la que participarán el ABC junto a otros organismos locales como el Ministerio de Agroindustria, la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional y la Cancillería de esa nación.

Federico Bayá, presidente del Comité Argentino de Arándanos destacó que los encuentros se centrarán en acercar el mercado local hacia las principales empresas compradoras y distribuidoras de berries en el mundo.

“Ante una demanda mundial de arándanos que está en ascenso, tenemos como objetivo alcanzar nuevas oportunidades para la industria y es por esto que la ronda tiene como foco convocar a importadores de mercados recientemente abiertos como es el caso de China y Tailandia”, manifestó Bayá.

El titular del ABC también señaló que tienen la mira puestas en mercados como Alemania o Suecia, los cuales consideró “clave” para el crecimiento argentino en regiones como Europa Continental o Escandinavia.

“Es importante realizar una reunión que congregue a todos los productores de arándanos argentinos en un evento de alta calidad en el que se abordarán temas como las tendencias en tecnología, técnicas de cultivo y diversos temas de vanguardia con oradores referentes tanto a nivel nacional como internacional” puntualizó el presidente del ABC.

Bayá resaltó el lanzamiento de campañas comerciales como “Taste the sweetness, enjoy the difference” (prueba la dulzura, disfruta la diferencia) con la que intentan reimpulsar al arándano argentino.

“Sabemos que el sabor y la dulzura que caracterizan al arándano local son apreciados en el exterior como valor distintivo respecto a otras producciones mundiales”, expresó Bayá.